lunes, 16 de noviembre de 2009

Calla y come

Me he quedado en silencio. Pensando...

Cada día quiero menos a la gente. Cada día el Mundo me parece menos humano. Cada día quiero más a tu perro.

Y entiendo que la gente, en su alboroto cotidiano, se salte a la torera las normas sociales BÁSICAS de cortesía, que ya nadie escuche y que ni Dios se mueva ( iba a decir que ni Peter se movía pero luego me abroncan por meter anglicismos y palabras rarunas que, parece ser, no valen lo mismo que su equivalente español).

No, ni el Todopoderoso actúa...

Y digo que lo entiendo, porque mis neuronas sinaptan bien, no porque lo respete o porque, ni mucho menos, piense que es la actitud correcta. Es triste. Duele ver cómo todos se acomodan al maldito pienso que nos sirven como comida mental a diario.

Exige, empuja, no te esfuerces pues, recuerda, TODO VALE. No des nada al mundo, sé egoísta. Y muere. Muere en vida. Sangra mentiras y apatía. Por favor, muere. Dulce agonía, pues tú, vivo, te consumes.

Qué placer ver cómo, joven, la inactividad te mina. Sí, lo disfruto, porque sé que nunca sentirás lo que sienten aquellos que viven, los que saltan, los que pasan y ascienden sin aplastar.

El sabor del movimiento, de la actividad, del inconformismo, de la sensación de "el Mundo es una mierda, ¡¡¡hagámos algo!!!" (aunque sepamos que probablemente nada va a cambiar. Es el gusto por el intento inútil y bonito) y esa satisfacción que inunda cada nervio del ser cuando te das cuenta de que, mientras los señores grises esperan en el arcén a que pase un tren mejor, tú ya has ido con tu arcoiris a comprobar cuál es el tuyo, subiéndote mucho antes que ellos.

Vale, deliro. Puede que no se me esté entendiendo. No sé decirlo más claro, y con esta vocecilla interna que me ha tocado, no puedo decirlo más alto.

Acabo ya: Por lo menos, ya que dejas que te amasen ( yo también me dejo, no quiero ir de persona "no amasada", ni dármelas de nada. La diferencia es que yo soy consciente de ello) No te quejes. Estás así por tu culpa. Por no moverte. Tu situación es fruto de tus actos, la mayoría de las veces. No esperes a que los demás te solucionen el problema, bobo (aquí metería un "capullo", pero claro, supongo que pasará lo mismo que con los anglicismos, que no se considera correcto...) Así que, en lugar de reclamar derechos a diestro y siniestro y de olvidar obligaciones y modales, calla. Cierra tu hueco pico.

Y déjame en paz. Calla y come.

S.S



3 comentarios:

  1. Nadie podría haberlo dicho mejor. Se podrá decir más alto, pero no más claro.

    Me cago en Dios, Yoli, en este blog uno puede poner lo que quiera como lo desee. Las palabrotas son hermosas herramientas para desfogarse en un orgasmo de ira.

    ¿Por qué tengo la sensación de que el sentimiento de "os mataría si no fuera porque ya estáis muertos" inunda a muchas personas al llegar a la universidad?

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  2. Jajaja, Sí las palabrotas son hermosas y expresan algunos sentimientos y vibraciones que no hacen otras palabras. Y sí yo también tengo esa sensación, será cosa de la edad...

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  3. Sólo tengo algo que decir. Les he enseñado el blog a dos amigos y ambos han pensado que esto lo había escrito yo. Lo cual me ha resultado sumamente halagador, empero, inquietante.

    Y no tengo nada más que deciros sobre mí mismo.

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