martes, 5 de enero de 2010

SOBRE EL HELADO DE GORDAS YANKEES DEPRIMIDAS

Despide un reflejo alargado.
La plata refulge, es tu espejo,
Y tú su sombra.

Miras la luz poligonal,
y viertes su suave esperpento
con la cuchara,
que inunda tu boca
de amargo icor.

Son las gélidas aguas del Lete,
que engulles huyendo
de la realidad, que tornan
en dulce ponzoña
recuerdos de amargo sabor.

Olvido entre hielo, conforta
tu orondo ser
un placebo que cura tu alma,
panacea de todo doler.

J.J.

2 comentarios: