miércoles, 29 de septiembre de 2010

Menos samba

Me robaste la luz, zarzamora

y ahora la mancha es tu moral

Me robaste reír , cantaora

Y ahora lloras por no saber cantar.


Y siempre, ilusa, sales ilesa

de tu nube de cristal

Y no dominas, ningún arte

más que el de engañar


Pero, ¡ay de ti alma de cántaro!

Cuando te toque trabalhar

Cuando veas que dos y dos sí son cuatro

y te canses de maquillar.


Pero ahora, el rímel se pega a las pestañas

que empastadas, tapan tu buen mirar

Y no ves que te consumes,

Y no ves que me matas

No ves que la liquidas,

Tú… Agua de mal zarzal.


S.S

. . . . . .

Rehearsal (the last time I saw her face).

I met Daisy when I was still in college - she was dating a guy I had known for a few months. I first heard of him when he was getting out on parole and wrote to me, asking me so politely, so naively, to teach him about Faulkner and Whitman, and the Howl of Ginsberg and Fitzgerald’s Roaring 20’s. The guy was called Jack Parks, and he found out he was fond of poetry within his spare time on the Inside. Having a particular weakness for mad people – that is, most of the time, mad about life - I told him to come by when he was a free man again.
He eventually came to my place and then we hung around - after a while he introduced me to her. So the three of us spent some weeks in town; going to the beatest joints, listening to the beatest songs there - and smoking others' cigarette butts.
One day Parks got the nerve. Something big and ugly blew upon his neck, and he told us there was nothing he could do about it. Holding sway over his recently re-earned free will, he fled to Frisco. Of course Daisy was devastated... she needed a shoulder to lean on and cry over, and I lent her mine.
She was a mad girl, too. Soon we began to spend all night out,
all nights. I guess we weren’t made of the same paste - when I got tired, she kept going. One night she called from a crossroads motel eighty miles from town, and I had to take my father's old '47 Houston to pick her up – what if not. When I arrived she was pretty wasted, poorly dancing the night away among a bunch of dust-sailors that were surrounding her, looking for and easy hook beneath the starred country sky. It almost cost me an eye to get her out – for predators never give up easily an easy prey.
I woke up an unexpected morning some days after, and she was already packing her things into an old, worn out suitcase. I looked at her and said nothing while she was working. I went for a steak to put over my bruised eye – the pain was worse in the mornings – and then I lit a cigarette. I don't think she felt my
sadness – nor really did I, for the matter. She picked her pack and walked straight to the door – stopping just there.
'Are you leaving without a single good-by?' I gently asked.
'I’m sorry Joe, I have to go now', said scornfully.
Then she gave me her last
look with those robin-eggs blue, moon-gazing eyes, and left for San Francisco too. The door was left ajar. And that was the last time I saw her face.

J.J.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuando la policía decomisa una partida de juguetes peligrosos, millones de niños salivan frente al telediario

Pongamos por ejemplo que soy un escritor frustrado y un día decido largarme de aquí porque las flores ya no me huelen igual. O porque no se porque delante de esta habitacion de hostal donde a veces me despierto, siempre arde el mismo coche en la calle. Me voy a conocer a la primera persona que me besó. Enciendo un cigarrillo liado con una cerilla porque me da miedo el gas y salgo a buscarle. Si te buscara a ti sabría donde encontrarte, me bastaría preguntar por el rugido de la revuelta y asomarme a la trinchera, decirte, "Pequeña, ¿sigues peleando?" y que tú me dijeras "Ahora estoy ocupada, no tengo tiempo para jugar contigo, vuelve cuando hayamos ganado la batalla" pero ya había bebido bastante y me fui a buscarla a ella, ya ves. He aprendido a defenderme en la calle, se hablar ya varios idiomas pero sin embargo eso no quita que aún no sepa porqué cogí y la dejé tirada en medio de un viaje astral, le dije "Eh, he cambiado de estilo, está claro que no podemos seguir juntos" y ella dijo "Sé que no es eso" y coño, ahora que estoy jodidamente borracho y sucio me apetece saber porqué la aparqué en aquel banco sin apuntar los datos del seguro. Ella ha triunfado, como todas las personas que triunfan y no son yo, y saben cocinar tortitas y saben montar en bici, y saben maquillar moratones de ojos. Putas. Ella. Mucho antes que mi primera novia, no, no, antes que el primer amor, no, no, que es eso del amor, ¿Un invento de Corin Tellado? ¿Una excusa fácil para los intentos de procreación frustrados por el latex?. Mi primer beso de mierda.

Bah, total, fui a buscar a la primera mujer que beso mis labios de ceniza porque no me quedaba otra. Dentro de la estación de tren está entrando un hombre con una kalashnikov pero no quiero hablar de ello. Entro directamente a la taquilla y ella cierra las persianas y me dice: "Te veo viejo" y yo le digo, "Vayamos al grano Julia" y le pregunto que por qué coño me besó, por qué no funcionó lo nuestro y ella me dice que estábamos hasta el culo de ácidos y en esa discoteca no nos gustaba la música, y eso era lo único que teníamos en común. Y que si nos liamos mas veces fue porque aquel año el invierno fue muy frío, que todo fue un lio, que si quería formar una familia o qué coño. Me enfado y tiré el café y ella me dice que no me conoce y que no le aporte gravedad al asunto. En la estación de tren se está llevando a cabo una masacre pero yo vuelvo a mi apartamento cabreado y enamorado, puta. Ella era la chica prometida y ahora tiene un novio con perilla, un poco loco, un poco infantil, la abraza muy fuerte si tiene frío y hasta fuma menos. Y se ha olvidado de la última vez que se metió una loncha. Puta, llego a mi apartamento y rompo con todo, los cuadros, la cocina y el piano. Viene la policía, vienen los bomberos. Me sacan a patadas y me rompen dos dientes.

Yo quiero volver a buscarla pero no tengo mas billetes para el metro. Amenazo al último taxista de la parada y me deja en el aeropuerto. ¿Y que hago yo con estos cheques del rey? Me cago en mi puta vida, me aburro de lamer los cristales de la smoking room y me quito la camisa. En la terminal está entrando Julio Cortazar por su propio pie pero no quiero hablar de ello. Un par de indios de traje han encendido una hoguera y están quemando curriculums vitae, Julia entra en acción y me dice "Charlie, ¿tienes quien te recoja?". Quien coño me va a recoger, yo quería querer sin pensar, amar sin acordarme de los aniversarios, sin establecer un plan de acción y checkpoints. Me enfado y digo "¡Joder Julia! ¡yo solo quería escribir una obra en 3 actos, no quería saber que tal te había ido el día!". Arraso con todo y saco el revolver. La gente se queja por las colas de facturación, putas. Y mas puta Julia que intenta que nos vayamos de la mano. Disparo al techo, o al apuntador, o a la santísima trinidad, pero solo le alcanzo a Cortázar en su ojo bueno. Y Julia se va y me dice "Súbete al tren o tírate a la vía, pero no nos ensucies el living-room" y amén y telón y bla,bla,bla. Minutos mas tarde llega Lyon con su cara sucia y sus ambulancias y yo vuelvo por primera vez a casa.

¿Sabeis que pasó? Confundí el amor con el sexo de la misma forma que todos vosotros creeis que algo esta limpio solo porque huele a lejía. Y nunca jamás pude volver a escribir algo inteligente, algo de invierno o algo de amor, yo quería querer sin pensar, a todas, a cualquiera, putas, putas, putas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

De fontaneros bigotudos y setas de colores


Me he levantado reflexiva y caradura, así que, he decidido unir estas dos características de mi persona mañanera y me he puesto a rellenar este pobre espacio incólume desde hace días con mi verborrea. Por qué. Porque tengo amigos aún más gansos que yo (difícil no rayar el término “payaso” cuando me junto con semejantes personajes) con ansias de fama (pero no de fortuna, pues ya son suficientemente afortunados teniendo mi amistad).

Y diréis “tía loca, a dónde lleva todo esto”. Juro que esto tiene un sentido, sí, lo tiene. Hoy estamos aquí reunidos para honrar la figura del ser pixelado más célebre, bajito, bigotudo y mal vestido (se parece un poco a mí en vacaciones, ahora que lo pienso) de los ochenta. Eso es, hoy quiero que todos recordemos a Mario Bros, cuya franquicia cumple 25 años.

A pesar de que yo ya habría pasado de la rubia ésa , a la que intenta rescatar el pobre Mario dando saltitos sobre los malos, él sigue pantalla tras pantalla incansable. Y por eso, mis amigos yonkis de los videojuegos con poca resolución, han decidido pasarse por un stand del muñecajo para grabar un anuncio que, si se sitúa entre los más votados, será emitido en la tele.

Aún a riesgo de caeros realmente mal por torturaros con este rollazo (no sé cuántos leen esto, así que puede que os caiga ya mal a muchos) y por pediros esto, he de hacerlo sólo por ver cómo se mueren de vergüenza al verse a sí mismos en un anuncio. Todo sea por la amistad.

Ahí os dejo el link para que votéis a estos seres indescriptibles (parecen normales, pero recordad que son amigos míos) y una foto de cómo sería yo si fuera hombre. Hale, a votar, que son dos días.

Votad: http://www.haztuanunciodemario.com/videos/1918




sábado, 11 de septiembre de 2010

¡Ja,ja!


Maquiavelo y mi duende

Saben lo que es perder

cuando de puntillas, de repente

La copa dejo caer.


Y uno de ellos, me alza

Y grito que no callaré

Y si camino, descalza

entonces me puedes ver.


Que no te gusta, poco importa

Que yo quiero liberar la sien

de todo cuanto me atrapa

de aquello que no me hizo bien


Y los recuerdos, ahora

de vista me quieren perder

Y no saben, los idiotas

que yo misma los haría arder


Pero me agarro,

siempre a sus esquinas

de sal y a veces barro

y queda mi cara de menina

blanca como las del cuadro.


Y llega ya ¡adiós o marcho!

¡Ja,ja!

Yo quiero reír

¡Ja,ja!

Y mirar aquello con espanto

Que de veras digo cuando canto

aquello de la santa y su condena

Que de veras odio cuando reparto

palabras de niña buena.


. . . . . . . . .